Abordar el tema del “desarrollo” en este contexto, es complejo, polémico y desafiante. Exige más que políticas económicas; exige una revolución pedagógica que enlace el saber con el hacer, y la escuela con la vida comunitaria.
La Unidad
Educativa de Gestión Privada (UEGP) N.º 52 “Cacique Francisco Supaz” se
erige como un modelo de esta transformación, donde la creación de la Cooperativa
de Trabajo “Cacique Francisco Supaz” es la materialización de un pasito más
de un sueño educativo emancipador.
Así, el lunes 3 de noviembre de 2025, en el Pje. Pozo del Sapo: se inauguró el edificio escolar específicamente destinado a albergar el
funcionamiento operativo de la cooperativa. Un hecho que sella el compromiso
institucional con la economía social y el desarrollo local. Todo esto
fue posible, gracias a la buena voluntad y solidaridad de personas concretas,
brindando aportes materiales como horas de trabajo solidarias, de saberes
puestos al servicio de una causa tan noble como esta. Entre ella se destaca el
ciudadano: Wiemer y quien en vida fuese la ing. Cristina Tomas. Por supuesto
que a ellos se suman una larga lista de personas comprometidas que han aportado
de una u otra manera.
📚 I. La Pedagogía como Eje de
Sustentabilidad: El Paradigma del Buen Vivir
La UEGP N° 52 ha definido su proyecto
pedagógico sobre tres ejes transversales irrenunciables: la interculturalidad,
el cuidado del medioambiente y la producción sustentable. Esta
trilogía no es una mera declaración de principios, sino el anclaje de la
institución en el paradigma del Buen Vivir (Sumak Kawsay ).
El Buen Vivir se opone a la lógica
del crecimiento ilimitado, priorizando la vida en armonía con la naturaleza y
la comunidad sobre la acumulación individual.
·
Causalidad pedagógica: El desarrollo de una pedagogía
cooperativista se sustenta en una necesidad contextual y urgente de
los alumnos y sus familias: la búsqueda de modelos inclusivos que ofrezcan alternativas
para afrontar la cruda realidad social e histórica, particularmente la que ha
marcado a los pueblos originarios y a los demás grupos sociales.
·
Consecuencia de la praxis: Los saberes
propios del cooperativismo no quedan confinados al currículo; atraviesan
cada instancia de la vida escolar. La escuela se convierte en el laboratorio
donde la solidaridad y la ayuda mutua se practican diariamente,
preparando a los estudiantes no solo para el empleo, sino para la autogestión
comunitaria y la construcción de un destino colectivo.
🫂II. Del aula al territorio:
La puesta en marcha de la cooperativa de
trabajo no es un proyecto aislado. Por el contrario, es coincidente con
el espíritu solidario que anima a los padres y a los Hermanos Maristas, quienes
soñaron con una educación que comprendiera las especificidades de una
educación intercultural y que fuera respetuosa de los saberes culturales y
territoriales.
Desde la perspectiva del Trabajo Social
y la Economía Social y Solidaria (ESS), la cooperativa representa:
·
Superación de la Asistencia: La cooperativa
transforma a las familias de sujetos asistidos a protagonistas de su propia
economía. Este giro es un acto de emancipación colectiva que
restaura la dignidad, al ligar el valor de la persona a su capacidad de trabajo
organizado y no a su carencia.
·
Desarrollo Local: La Cooperativa “Cacique Francisco Supaz”
se convierte en una herramienta tangible de desarrollo local sustentable.
Los proyectos productivos que surjan de ella estarán necesariamente en sintonía
con el cuidado del medio ambiente, asegurando que la producción
beneficie al territorio sin agotarlo. Los excedentes, por su parte, se gestionarán
democráticamente, garantizando la equidad en la distribución y el
compromiso con el bienestar común.
·
Análisis crítico y valores: En un contexto global
de individualismo, este modelo fomenta valores sustanciales como la fraternidad,
la responsabilidad y la democracia económica. Estos valores se aprecian no
solo en los contenidos curriculares, sino en la praxis cotidiana de la
gestión cooperativa, donde cada socio tiene voz y voto.
🌳III. La Interculturalidad como Motor de la
Sustentabilidad
La Interculturalidad es el pilar fundamental,
que garantiza la valoración de múltiples saberes: saber que, saber cómo y saber ser, donde cada perspectiva subjetiva
es un aporte valido y esencial para un modelo educativo como el propuesto.
Respeto a los Saberes: El proyecto educativo
y la cooperativa nacen del profundo respeto por los saberes propios de
las comunidades. Esto significa que las formas de trabajo colectivo, la
relación con la tierra y las técnicas ancestrales de producción se integran y
valoran, creando un modelo económico que es culturalmente pertinente y ecológicamente
responsable.
·
Construcción de identidad: La UEGP N° 52 y su
cooperativa no buscan imponer un modelo exógeno; buscan dialogar entre
el conocimiento formal y el saber ancestral. Esta práctica de diálogo es el ejercicio
más profundo de la interculturalidad, lo que resulta
en una identidad
institucional fortalecida y en un proyecto que es verdaderamente emancipador
porque se nutre de las especificidades culturales y territoriales de la
comunidad.
Comisión Promotora: Profesores de alternancia: Julio Zanuttini, Profesor intercultural: Nucos Florencio, directores: Paulino Diaz, director. Rigoberto Alejo. Profesora intercultural, Vilma Matorras, Profesora intercultural Patricia D. Calermo; Profesora: Elena Matorras, Profesora Intercultural: Celeste Aranda.
Padres/tutores: Balvino Montes, Graciela Cuelar, Cruz Alicia, Patricio Polo, Orlando Yacante, entre otros.
Tecnico Acompañante: Lic. en Trabajo Social, Hector Horacio Córdoba.
S Secretaria Marista "Por el Respeto y la Dignidad". María Elena Chaparro.
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