Posteriormente en 2010, la agricultura
familiar adquirió mayor relevancia en la política pública de nación, así fue
como de programa pasó a diseñarse la dirección de agricultura familiar y
posterior mente la subsecretaria de agricultura familia.
La
jerarquización en el sistema burocrática nacional de la agricultura familiar,
sobre todo en el pasaje de dirección a subsecretaría, conllevó a un cambio de
enfoque, mientras que, en el PSA, los aportes técnicos-profesionales se daban
en grupos, con la creación de la Subsecretaria de la Agricultura Familiar,
desde el Estado se propiciaría un enfoque socioterritorial. Este enfoque que
se inscribe, en el marco de una nueva institucionalidad, caracterizada, por un
lado, por el análisis y formulación del PLAN ESTRATEGICO AGROALIMENTARIO Y
AGROINDUSTRIAL (PEA2 2010-2016).
El
enfoque socio territorial tiene como premisas, que el territorio “...es una construcción social, no es algo
dado, y por el otro, que es el resultado de relaciones entre actores sociales
con proyectos, significaciones sociales e intereses diferenciados”. En este marco de las relaciones sociales en un
espacio geográfico determinado, también se reconoce “…la necesidad de sostener una postura crítica frente al mismo”,
visibilizando las relaciones sociales, no exenta de conflictos y asimetrías,
con respecto a otros sectores de poder e incluso hacia el interior de las
relacione sociales propias de un territorio específico.
Con
la implementación de este enfoque, resulta fundamental las estrategias
colectivas para afrontar la ruralidad campesina e indígena. Es así como incluso
la provincia implementa distintas estrategias, entre las cuales sobresalen el
instituto de agricultura familiar y bajo su órbita la creación de los
Consorcios de Servicios Rurales.
Los
aportes que se han brindado en el marco de estas políticas públicas fueron: financiamiento
predial, de infraestructura comunitaria, acceso al mercado, acceso a
tecnologías apropiadas para el medioambiente, y aportes de profesionales que
colaborar con el proceso de desarrollo integran. Conformándose así equipos
profesionales interdisciplinarios e intercultural para el abordaje integral de
la ruralidad, lo productivo y lo social.
Así se destacan los alcances como: fortalecimiento
de los procesos organizativos, logrando que en el territorio los procesos
asociativos se formalicen a través de su conformación jurídica y por lo tanto
estár actores con mayor capacidad de gestión y acceso a las políticas públicas.
Regularización en la tenencia de tierra de familias campesinas, defensa de
derechos fundamentales mediante movilización y reclamos. El hecho de
implementar espacios de discusión colectiva se fue abordando cuestiones de
género, y facilitando la participación de las mujeres y jóvenes, que
inicialmente estaban vedadas.
2.
Perfil del territorio. Para comenzar a
desarrollar el presente TIF, es importante poder describir los conceptos de
territorialidad y ruralidad. En ese sentido definir hablar de territorio
implica “ realizar un
recorte del territorio nacional en unidades menores, que sean apropiadas para
sistematizar y presentar la información disponible, pero que al mismo tiempo
sean relativamente homogéneas en términos de su actividad económica…”, tal como
se propone en el material bibliográfico donde se aborda esta temática.
La experiencia se desarrolló Regiones geográficas
formales caracterizada por región chaqueña, y dentro de ella en la provincia
del Chaco, departamento General Güemes, y dentro de este en las jurisdicciones
municipales de las localidades de Misión y
El Sauzalito. abarcando una superficie de aproximadamente hectáreas, 700.000
hectáreas, en pleno corredor biológico caracterizada como “chaco seco”, con
todas sus limitaciones climáticas, ambientales y legales para el desarrollo de
actividades productivas.
La
totalidad de la región chaco seco, está protegida por la ley Nº 26.331 de
Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, mediante
el cual, en el ordenamiento territorial del bosque nativo, esta región se ha
pintado más del 80% de amarillo (con sus respectivas restricciones
productivas), y un 20% pintado de rojo, donde las restricciones son más
importantes aún. La gran parte del
territorio aún cuenta con cobertura boscosa, aunque las actividades forestales
generan pérdida significativa tanto de masa boscosa como de la flora y fauna
nativa. En el paisaje se encuentra un gran elenco de mamíferos amenazados:
yaguareté, tatú carreta, pecarí, oso hormiguero, aguará guazú y tapir, casi
todas estas especies en peligro de extinción.
Es un territorio habitado por sujetos
campesinos e indígenas, principalmente, tanto en ámbitos rurales como en
pequeñas localidades urbanas donde se producen los principales intercambios,
sociales, culturales y económicas. Las principales actividades productivas son
la ganadería, artesanías indígenas (actividad realiza principalmente por las
mujeres indígenas), a baja escala, y los servicios públicos.
En cuanto a la Regiones geográficas funcionales, se
destaca que este territorio está muy alejado de las grandes metrópolis
capitalinas, y las faltas de infraestructura como rutas, carreteras, servicios
de transportes, entre otros, hacen que este territorio en particular se
encuentre excluidos de las principales economías provinciales y regionales.
Recién en el presente año 2022, el Estado provincial y Nacional han planificado
el asfalto de rutas principales en todo el departamento General Güemes. La
ciudad comercial más importante de todo este territorio es la localidad de Juan
José Castelli (ciudad cabecera departamental), desde ese punto al punto norte
extremo del departamento, ubicado en Fortín Belgrano, más de 300 kilómetros de
camino de tierra.
Las condiciones descriptas, hacen que este
territorio esté muy alejado de los principales centros comerciales, y por otro
lado es una unidad territorial con una fuerte vinculación entre lo urbano que
representan las pequeñas localidades y la gran extensión rural. Aquí lo rural es comprendido como una muy
baja densidad y dispersión poblacional, pero también implica formas de vida y
prácticas culturales particulares y especialmente diversas cuando se habla de
población originaria, como lo representado por el Pueblo Wichi.
Todos los aspectos hasta aquí expuestos, tanto las dimensiones
ambientales, productivas, como de los sujetos sociales que los habitan, nos
permite observa a este territorio en su complejidad, donde se dan procesos
históricos, que configuran una dinámica particular y que fueron en el devenir
histórico constituyendo un perfil particular en uso de los recursos naturales
que forman este ecosistema singular, sus
lógicas de aprovechamiento, como también los procesos de inclusión y exclusión
de sus habitantes.
No se puede pasar sin resaltar
que la relación Estado, Pueblos indígenas y otros grupos sociales, se fueron
forjando en los territorios, desde las políticas de exterminios de los pueblos
originarios, planificadas en “las campañas del desierto” principalmente, pero
también del abandono sistemático luego de ser expulsados de sus territorios. Aun se perciben en la actualidad elementos de
discriminación racial en la relación entre los pueblos originarios, el Estado y
otras poblaciones.
Perfil socio productivos y aspectos
culturales:
Sus condiciones productivas están
directamente relacionas con sus limitaciones económica, son productores de
subsistencia, una parte significativa destinan para el autoconsumo familiar y
lo excedente destinado para el mercado local, donde comercializan por dinero
y/o cambios de especies. Los ingresos
que obtienen de su producción, se observa tanto en ingresos monetarios como no
monetarios.
La producción ganadera la realizan en forma
extensiva, carecen de infraestructura y de tecnologías para implementar otras
formas productivas que demandan mayor capital, inversiones y apropiación de
nuevas tecnologías. Esta situación adquirió nuevas complicaciones, entre las
cuales se observa el cerramiento de las parcelas, disminuyendo notablemente la
superficie productiva y la socialización de infraestructuras comunes, lo que
conlleva a crecientes situaciones de conflictos relacionales. Tales conflictos
se manifiestan en múltiples direcciones y se requiere la participación de diversos
actores para la búsqueda y acuerdos que permitan abordarlos. o superarlos
La mayor parte de la fuerza laboral provienen
de la familia, hombres, mujeres y niños. En el caso de las mujeres además de
realizar las actividades productivas, por general son quienes se ocupan de las
actividades de reproducción de la vida cotidiana. Si bien el modelo patriarcal,
tan claramente definido en este ámbito está siendo puesto en cuestionamiento,
aun se observan problemáticas relacionadas con el trato desigual entre hombres
y mujeres.
En
cuanto a lo económico, según datos relevados por las organizaciones y por los
agentes públicos intervinientes, el 100 % de los ingresos familiares están muy
por debajo de la canasta familiar, lo que se agrava si consideramos otros
indicadores como vivienda, educación, acceso al agua potable, acceso a bienes culturales,
entre otros. Esto nos permite concluir que la pobreza a las que están expuestas
es multidimensional, con aspectos estructurales como la tenencia de tierra y la
falta de infraestructuras como caminos, acceso al agua que dificulta y limitan
sus condiciones de vida y aspectos productivos.
Por
otro lado, sus sistemas de producción están netamente ligado a procesos de
sustentabilidad ambiental, a la producción orgánica, al cuidado de la
biodiversidad, de la flora y fauna. El rol de la agricultura familiar es
fundamental, para la sustentabilidad ambiental, económica y social de los
territorios.
Describir el trabajo: en esta experiencia se
destaca la participación activa de múltiples actores y actrices, tanto a nivel
territorial como de otros espacios como provincia y nación. Cabe destacar que
para el desarrollo de la experiencia es fundamental el papel y la presencia del
Estado, en sus niveles nacional y provincial.
Los sujetos participantes, reclaman la
presencia del nivel gubernamental más próxima, como lo es los municipios, pero
lamentablemente por convicciones y estrategia los municipios con presencia en
este territorio no participan activamente de este proceso de organización
territorial del sector rural de la agricultura familiar.
Los actores colectivos que se destacan en
el territorio son las asociaciones civiles, consorcios de servicios rural. El
aporte de organizaciones de apoyo, quienes colaboran con la gestión de las
políticas públicas.
El
trabajo se organiza en una primera instancia en los espacios de cada
organización territorial, donde se discuten en reuniones de productoras y
productores, y se toman decisiones en forma colectiva. Por otro lado, las
organizaciones territoriales han organizado un espacio llamado mesa de
organizaciones, donde participan las autoridades de cada organización
particular y al cual se invitan a otros actores sean públicos o privados y que
estén en relación con el que hacer de la ruralidad.
En
síntesis, podemos decir que todo este trabajo que comprende la compleja y vital
ruralidad campesina e indígena, requiere para su fortalecimiento y para
garantizar un proceso productivo sustentable, cuidadosa de los ecosistemas
naturales, y que al mismo tiempo fortalezca las políticas de soberanía
alimentaria, requiere de dos cuestiones sustanciales: de los procesos de
participación colectiva y de la presencia del Estado. Solo así, será posible la idea de Justicia Espacial
entendiendo por tal “…al interés por
conocer y solucionar las manifestaciones espaciales que proyectan una
distribución inequitativa del espacio y sus recursos, para brindar las
oportunidades para acceder a sus beneficios de manera democrática. Es un
concepto que complementa y refuerza a la justicia social como horizonte a
alcanzar, en sentido de la ampliación del derecho al habitat”. No se trata
de garantizar acumulación de riquesa, sí de garantizar el buen vivir como
derecho humano fundamental.

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